Cadenas...
"Las cadenas de la esclavitud
solamente atan las manos:
es la mente
lo que hace al hombre
libre o esclavo."
Franz Grillparzer.
Anoche en mis sueños había cadenas alrededor con ánimo de serpiente acoplada a mi cuello, atrevimiento de una arpía, demandando a exclamaciones de odio el poder concedido para apresarme entre sus candados de furia y asfixiarme entre su frívolo abrazo; en la caricia del viento helado de la incomprensión... frente a mi antes inquebrantable voluntad (que en este momento se me antoja destruida, golpeada por los afanosos golpes del sino) veo tus ojos llenos de lágrimas mudas, sigilosas.
El sufrimiento disimulado en tu rostro y tu sonrisa melancólica, todo en ella realmente, su curvatura y su vista, el sentimiento... borroso tal vez, no sólo parece triste, parece...un sentimiento peculiar, una mezcla homogénea de un je ne sais quoi, ayer eras capaz de mover muros, pero en este preciso momento, en este lapso efímero y este lugar descontento... ¿De que te sirve mover tales murallas cuando tu movimiento mismo es perturbado por las cadenas?
Al principio todos sufren, al final todos lloran en arrepentimiento, decepción o miedo (diría un profesor mío que el peor sentimiento en el mundo)...indagando la manera de liberarse de las cadenas existentes, cruces de todo tipo, cadenas literales de hierro forjado (las menos comunes a desgracia de algunos y a fortuna de otros), vínculos sociales, familiares, inclusive extranjeros... o las cadenas mas atemorizantes que he tenido el placer o la desventura de conocer: las mentales, cadenas invisibles que moderan el movimiento de las palabras, los sentidos y los pensamientos.
¿Serán estas cadenas las mensajeras de lo que nos aguarda en el denominado infierno o serán tan sólo un duro paso para llegar al cielo? Tal vez y sólo tal vez la ficción se volverá algún día realidad y la realidad encontrará su camino en la ficción y entonces las cadenas serán solamente recuerdos perdidos en el ambiente taciturno del olvido, merodearán la tierra o lo que quede de ella, cadenas, cadenas, aquellas sogas clandestinas provenientes del abismo que arrojan un beso insulso a la vida misma.
Cadenas hay de todo tipo, enganchado mis brazos y los tuyos, cadenas que con ánimo nocturno, de serpiente acoplada en nuestros cuellos, miles de mortales atrapados como en la tela de una araña, esperando su muerte, inmediata o distante...de cualquier modo las cadenas nos sujetan, nos buscan, localizan y centran, para halarnos al infierno del que provienen, para sofocar nuestros sueños y esperanzas, sólo es cuestión de tiempo resuenan voces en mi cabeza, sólo es cuestión de tiempo...tiempo...tiempo.
Belatish
"
se es más feliz con la ignorancia
am Shakespeare.