Barco de Papel

“"La vida es un naufragio en el que,
a última hora, sólo se salva el barco."
Noel Clarasó
Tal vez sea la falta de disposición para escribir ´ste texto lo que me impide corregir sus obvias equivocaciones, les pido disculpas por la mala construcción de una dedicatoria marchita.
”
¡Qué fría es la sangre, vida mía! Tu sadismo me sorprende, el mío..., ya lo conocía. Dime, tú que tanto insistías en el amor ¿De qué sirve un rostro cuyos ojos abultados han perdido toda claridad? ¿De nada? Ya me lo imaginaba, es una nariz, unos labios, dos mejillas aminoradas por la ahora presente sangre...
Escribo sin querer hacerlo, no por inspiración o miedo a que las palabras se disuelvan en el soplo del viento, no por el delirante bálsamo del desahogo, escribo, porque no puedo hablar, porque me duele el rostro de pensarte, de mirarte, de tocarte. Escribo porque la luna yace muerta en un cielo teñido por con su sangre. ¿Quién ha sido el causante de ésta caída al precipicio, tú necedad, o mi afán de proteger tu corazón aun a costa del mío? ¡Revela a quién le pertenece la sangre que se vierte por los descontentos mares que, inconformes por las lágrimas que los conforman han decidido desatar su iracundo desprecio por toda vida pura!
-"Construir un barco de papel es sencillo, todo lo que necesitas es un pedazo cuadrangular de papel".
Parecía tan sencillo cuando lo explicabas, un doblez haría que el mundo desapareciera un momento y dspués durara una vida; un recuerdo. Todo era la dulce ilusión de un hado que ahora se decanta en el abismo ¿Era ese tu propósito? Aquel de entremezclar la tinta con la sangre y edificar sueños sin sentido que se precipitarían por una hondonada al llegar la tarde. Construimos juntos un barco de papel ¿Por qué demonios? Un material tan frágil se rompería de inmediato y sin embargo, no pensamos en una opción para alargar su vida. Ahora está roto, pero aún flota ¡déjalo flotar en los ríos difuminados de mis venas! Y que se vaya lejos, lejos de todo: de la tinta entusiasmada con la que se escribieron incontables sentimientos ¡Lejos del aire y los suspiros que éste arrastra, lejos de la pasión con que solloza la vida al divisar la muerte, lejos, muy lejos, lejos de todo y la fuerza que lo arrastra y lo maldice!
¿Quién diría que llegaría el día en que se me nublaría la vista al pronunciar tu nombre, o que el murmullo de los débiles ríos de ilusiones quebrantadas y banales llegaría a ensordecerme? Tienes razón; los sabíamos, tú yo, el abismo... todos. Pero hay algo que quiero que me expliques ¿Qué fantasma ha tomado posesión de la daga con la que vorazmente has asesinado a la luna? ¿Con qué luz diáfana pretendes disipar el carmín que se ha derramado por los suspiros del cosmos? ¿Con cuál voz podré ahora pronunciar las palabras inmaculadas que son víctimas cautivas del silencio? Mi ser sostiene un debate fundado entre el corazón moribundo y la mente desquiciada, ambos extremos se pierden y vagan por laberintos tejidos por las verdades de mentira. Se pierden, hasta que ni las miradas se permiten comunicarse en el silencio.
¿Cuál será el sino de un mundo al que le han arrebatado la luna, un cosmos sin corazón, ni vida, ni muerte? Un suspiro erróneo que se necrosa al rozar una sonrisa glacial y solemne. Será nada, porque todo se ha quedado aquí, en el silencio profundo de la noche, en una desvencijada celda tejida por los besos, las caricias, las promesas rotas y las alas necrosadas. Añorando ese sentimiento de destierro que sentía al saberte lejos... Todo se ha ido por la borda de un barco de papel.
Ahora, querido barco de papel, llévame lejos, lejos, lejos: donde no sienta la cuchilla hundiéndose en mis mejillas, en mi voz, en el fondo de mi alma gritando "Te amo"...





